Sangre y Agua
A las mismas puertas de una nueva Semana Santa, creo que es generalizada la sensación de que aún no hemos terminado de cerrar la del pasado año con todo lo vivido alrededor de la salida extraordinaria del pasado mes de octubre. Podríamos decir que la cuaresma del año 23 se ha unido, a la "cuaresma pre-magna", y casi sin darnos cuenta, con la del 24, sin que ello haya supuesto un esfuerzo enorme el que hemos tenido que hacer, demostrando una vez más que esta hermandad con sus hermanos y hermanas al frente están más que preparados y formados para cuanto tenga que venir, y eso para mí, como vuestro Hermano Mayor, es un motivo para sentirme más que orgulloso de todas las personas que formamos esta gran familia cofrade.

Todo esto lo que me hace
es seguir animándoos a que, pese a lo intenso de nuestro calendario, este
trabajo nunca deje de cesar y que participemos de todos y cada uno de los actos
que tenemos por delante, en donde, sin duda alguna, el foco esta puesto en el
Martes Santo próximo, donde de nuevo volveremos a hacernos a las calles de
nuestro barrio y nuestra ciudad, cumpliendo nuestras reglas en el ejercicio de
la Estación de Penitencia, que se augura magistral, cargada de sentimientos,
emociones y momentos que volverán quedarse para el recuero, y por qué no
decirlo, un buen puñado de estrenos fruto del grandísimo trabajo y constancia
que atesoramos en nuestro seno.

Y por supuesto, seamos participes de nuestra Parroquia, sigamos acudiendo a nuestra cita mensual con nuestros titulares, a los cultos cuaresmales y hagámonos presentes en todas las celebraciones de Semana Santa que se harán en nuestra sede, que es nuestra casa, la que debemos cuidar, mimar y mantener viva entre todos los que la integramos

Solo me queda pediros una última cosa, la más importante sin duda alguna, y es que vuestra mayor preocupación sea la de disfrutar todo lo que nos llega, poniendo siempre como referente a nuestro primer titular, el Santísimo Sacramento, sabiendo que el Señor del Amor, que todo lo puede, derrama sangre y agua por su costado para saciarnos de toda la Caridad que nuestra Madre derrocha.
Enrique Manuel Trujillo Jiménez
Hermano Mayor
